Cómo cuidar la Aglaonema

Cómo cuidar la aglaonema

Nuestras indicaciones para que crezca sana y fuerte

La aglaonema, conocida también como «Chinese evergreen», es una planta perenne de hoja perenne originaria del Sudeste Asiático. En nuestro vivero, la aglaonema es apreciada por su capacidad de adaptarse a distintas condiciones ambientales, lo que la convierte en una opción ideal para quienes desean un toque de verde en casa sin demasiadas complicaciones.

La ubicación adecuada

La aglaonema prefiere una luz intensa pero indirecta. Es importante evitar la exposición directa a los rayos del sol del mediodía, que podrían dañar sus hojas delicadas. Colócala en un lugar luminoso, pero protegido de los rayos directos.

Esquema ilustrado: colocar la aglaonema cerca de una ventana con luz indirecta
La ubicación adecuada para tu planta

Cuándo y cómo regarla

Durante el verano, recomendamos regar la aglaonema cada 8 días, mientras que en invierno es suficiente hacerlo cada 18 días. Comprueba siempre que los primeros 2–3 cm de suelo estén secos antes de regar, para evitar encharcamientos que podrían dañar la planta.

Calendario anual de riego de la aglaonema con diferentes frecuencias entre verano e invierno
El calendario de riego durante el año

Temperatura y humedad

La aglaonema se siente cómoda en ambientes con una humedad media, entre el 50% y el 60%. Aunque no disponemos de datos precisos sobre la temperatura ideal, se recomienda mantenerla en un ambiente templado, evitando los cambios bruscos de temperatura y las corrientes de aire frío.

Termómetro con rango de temperatura y barra de humedad ideales para la aglaonema
Temperatura y humedad de confort

El fertilizante adecuado

Durante la época de crecimiento, en primavera y verano, es útil abonar la aglaonema con un fertilizante líquido equilibrado. Esto ayudará a la planta a mantener un follaje exuberante y saludable.

La maceta y el suelo

Aunque no disponemos de detalles específicos sobre el tipo de suelo, es importante que el sustrato tenga un buen drenaje para evitar el encharcamiento. Trasplantarla cada dos años puede ser útil para garantizar suficiente espacio para las raíces.

Nuestro último consejo

La aglaonema es una planta que sabe adaptarse, pero prestar atención constantemente a la luz y al riego marcará la diferencia. Recuerda comprobar el suelo y colocarla en un ambiente luminoso pero protegido. Con estos sencillos cuidados, tu aglaonema te regalará un follaje exuberante y duradero.

— Los Jardines de Giulia