Cómo cuidar la alocasia

Cómo cuidar la Alocasia

Nuestros consejos para que crezca sana y fuerte

La Alocasia, también conocida como «orejas de elefante», es una planta perenne rizomatosa que en nuestra empresa nos encanta por sus hojas grandes y decorativas. Originaria del Sudeste Asiático, esta planta es un híbrido hortícola que aporta un toque exótico y exuberante a los espacios interiores.

El lugar adecuado

La Alocasia prefiere una luz intensa pero indirecta. Es importante evitar la exposición directa a los rayos del sol, que podrían quemar sus hojas delicadas. Colócala en un lugar bien iluminado, pero protegido del sol directo.

Esquema ilustrado: colocar la Alocasia cerca de una ventana con luz indirecta
El lugar adecuado para tu planta

Cuándo y cómo regarla

El riego de la Alocasia requiere atención. De abril a octubre, riega cuando los primeros 5 cm del compost estén secos al tacto. Durante el invierno, reduce el riego al mínimo para evitar la pudrición de las raíces.

Calendario anual de riego de la Alocasia, con distintas frecuencias en verano e invierno
El calendario de riego a lo largo del año

Temperatura y humedad

La Alocasia prospera en ambientes con temperaturas mínimas de 16°C. Es importante mantener una humedad elevada para evitar problemas como los bordes marrones de las hojas y la araña roja. Un ambiente cálido y húmedo es ideal para esta planta.

Termómetro con rango de temperatura y barra de humedad ideales para la Alocasia
Temperatura y humedad ideales

El fertilizante adecuado

Durante la temporada de crecimiento, de abril a octubre, te recomendamos utilizar un fertilizante líquido genérico siguiendo las indicaciones de la etiqueta. Esto ayudará a tu Alocasia a mantener un follaje frondoso y sano.

La maceta y el sustrato

Para el sustrato, elige un compost sin turba para plantas de interior, con buen drenaje. Una mezcla de 3 partes de compost y 1 parte de gravilla hortícola es ideal para garantizar un drenaje y una nutrición adecuados.

Cómo propagarla

La Alocasia se puede propagar separando los hijuelos o dividiendo el rizoma. Se recomienda realizar estas operaciones en primavera, y dividir el rizoma a finales de primavera o principios de verano.

Nuestro último consejo

La Alocasia es una planta que requiere algo de atención, pero su belleza recompensa cualquier esfuerzo. Asegúrate de controlar la humedad y de no excederte con el riego en invierno. Con los cuidados adecuados, tu Alocasia se convertirá en una auténtica joya verde en casa.

— Los Jardines de Giulia