Cómo cuidar la lavanda inglesa

Cómo cuidar la Lavanda inglesa

Nuestras indicaciones para que crezca sana y fuerte

La Lavanda inglesa, o Lavandula angustifolia, es un arbusto aromático de hoja perenne que enriquece nuestra selección con su fragancia inconfundible y sus delicadas flores. Aunque no se especifica dónde crece de forma natural, esta planta es apreciada por su resistencia y su capacidad para adaptarse a distintos entornos. En nuestro catálogo, la Lavanda inglesa es una opción ideal para quienes desean añadir un toque de elegancia y fragancia a su jardín o balcón.

La ubicación adecuada

A la Lavanda inglesa le encanta el sol directo. Para garantizar un crecimiento óptimo, colócala en un lugar donde reciba luz directa durante gran parte del día. Esto ayudará a que la planta crezca sana y produzca flores aromáticas.

Diagrama ilustrado: coloca la Lavanda inglesa cerca de una ventana con luz indirecta
La ubicación adecuada para tu planta

Cuándo y cómo regarla

Durante el verano, es importante regar la Lavanda inglesa una o dos veces por semana y esperar a que la tierra empiece a secarse antes de volver a regar. En invierno, en cambio, mantén el suelo más bien seco para evitar problemas de pudrición de las raíces.

Calendario anual de riego de la Lavanda inglesa con distintas frecuencias en verano e invierno
El calendario de riego a lo largo del año

Temperatura y humedad

Aunque no tenemos datos específicos sobre la temperatura ideal, la Lavanda inglesa es conocida por su resistencia. Asegúrate de que el ambiente no sea excesivamente húmedo, ya que la humedad elevada puede favorecer la pudrición de las raíces.

Termómetro con rango de temperatura y barra de humedad ideales para la Lavanda inglesa
Temperatura y humedad ideales

El fertilizante adecuado

No tenemos indicaciones específicas sobre la fertilización de la Lavanda inglesa. Sin embargo, un suelo bien drenado y rico en nutrientes suele ser suficiente para favorecer su crecimiento.

La maceta y el suelo

La Lavanda inglesa necesita un suelo de drenaje rápido y eficaz. Un sustrato con hasta un 25 % de gravilla gruesa es ideal para las plantas en maceta. Asegúrate de que el pH del suelo sea alcalino o calcáreo, ya que la planta tolera bien estas condiciones.

Nuestro consejo final

Para mantener la Lavanda inglesa sana, protégela de las lluvias invernales y mejora el drenaje si observas signos de pudrición de las raíces. Con los cuidados adecuados, esta planta te regalará un rincón lleno de fragancia y belleza durante muchos años.

— Los jardines de Giulia